Inmatriculados


 

La mayoría creíamos que Aznar López iba a pasar a la peor historia de este país como el presidente que nos metió –mascando chicle- en las guerras de Afganistán e Irak. Pero parece que nos hemos equivocado.

El gobierno de este señor con bigote, aprobó en 1998, con nocturnidad y alevosía, hurtando el debate al Parlamento, una reforma de la Ley Hipotecaria franquista que ha permitido a la Iglesia “inmatricular” –esa es la palabreja- , es decir, registrar a su nombre, una ingente cantidad de propiedades: catedrales, mezquitas, conventos, santuarios, capillas… que aunque en su mayoría ya venía usando, carecía sobre ellas de cualquier título de propiedad.

Al contrario que cualquier hijo de vecino que precisa de un notario y unos cuantiosos gastos regístrales, a la Iglesia española le ha bastado con un gasto entre veinte y treinta euros por propiedad y la simple certificación del diocesano de cada diócesis para apuntarse como suyo un enorme patrimonio.

El latrocinio ha sido realmente escandaloso y se puede poner como ejemplo el de la pedanía leonesa de Pardesivil donde sus ocho habitantes se habían gastado seis mil euros en reparar una ermita, que dos días después ha pasado, limpia de polvo y pajas, a la entidad que administra el señor Rouco.

La Iglesia española solo tiene la ideología –y probablemente la religión- de la cuenta corriente y el vellocino de oro. Le cuadra a la medida la imagen socarrona del fraile pedigüeño que solo pide y cuida de su buche y su sotana.

Durante años la Unión Europea se han cansado de reclamar al Gobierno Español que cobre el IBI a estos fariseos que se lucran con la venta de entradas en mezquitas y catedrales, en las que no se gastan un euro en gastos de mantenimiento, reparaciones o restauraciones. El Estado, las Autonomías o los Municipios corren con todo. O como en el caso de la Mezquita de Córdoba, incluso les instalan dispositivos especiales para la visita – o catequesis- nocturna que ellos se encargan de cobrar al cien por cien y explicar a su particular modo

No se puede cuantificar el regalo que la derecha española le hizo a la curia, pero los socialistas tampoco han rectificado ni reclamado nada. Los ciudadanos, los patrimonios de la humanidad y de los pueblos son los que han sufrido el expolio.  La conceptualización de si es o no un robo de lesa humanidad parece dilucidarse de forma mucho más cercana.

Hay que desconfiar, detrás de cada bendición, de cada misa, de cada eucaristía, hay una plusvalía acechando.

La masa, en los campos de fútbol, lo dice de una manera simple y sonora: ¡Manos arriba, esto es un atraco!

Acerca de lucasleonsimon

Naci en Córdoba en Agosto de 1947 en el seno de una familia republicana, represaliada por el franquismo. A los catorce años comence a trabajar en la empresa Cenemesa, mas tarde Westinghouse y mas tarde ABB. Me inicie en el sindicalismo y la política clandestina al mismo tiempo. Fui concejal del Ayuntamiento de Córdoba entre 1983 y 1987 en el gobierno de Julio Anguita. Desde 1985 he ejercido el periodismo de opinión en medios como Diario 16, Nuevo Diario de Córdoba, La Tribuna, La Información, Diario de Andalucia y Agencia Efe.
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Una respuesta a Inmatriculados

  1. tete dijo:

    Se te nota tu formación y tu plumero.

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