Cataluña


El gran error de Joan Puigcercós no ha sido decir que en Andalucía “no paga impuestos ni Dios”, que no es verdad, sino perder la oportunidad de decir las cosas que son verdad, que agravian a Cataluña y que se ha callado.

En la constitución de lo que en el grandilocuente lenguaje franquista se conocía como la “formación de la unidad nacional”, Castilla absorbió a la Corona de Aragón con una actitud colonialista. Una posición no retirada a pesar del paso de más de quinientos años, ya que en Madrid se gobierna al mayor interés de la Meseta y del nunca olvidado centralismo.

La realidad actual deriva de un dato básico: Catalunya aporta el 22 % del PIB y sólo recibe el 12 %.  Lo que en términos reales supone unos 20.000 millones de €, que constituyen el déficit fiscal anual, que, obviamente no puede entenderse sino como un agravio inadmisible.  

Es una razón objetiva, pero hay muchas más. He visitado Catalunya recientemente y se comprueba un palpable estado de abandono. Unas lluvias por encima de lo normal provocaban inadmisibles cortes de suministro, tres o cuatro veces, en cada invierno, reflejo de una infraestructura obsoleta, con un parque de energía eléctrico sin apenas renovación. Unos trenes de cercanías insuficientes, sucios y antiguos que se colapsan con el menor motivo. Una red de carreteras mal diseñada, con excesivos peajes y con escasas aportaciones en los últimos treinta años. Unos aeropuertos escasos y saturados.  Colegios, institutos y universidades saturados/as y una Sanidad absolutamente masificada.

Y una sensación subjetiva de agravio, de falta de inversión estatal y de ninguneo sistemático.

Y más datos. Los estudiantes de Madrid reciben el 58 % de las becas del estado, los de toda Catalunya, el 5 %.  El Ministerio de Cultura gasta por cada español una media de 47 €/año, por cada catalán, 5 . Entre 1985 y 2005 se han construido en Madrid 900 kilómetros de autovía, en el mismo período en Catalunya, 20. La Seguridad Social del Estado detrae una media de 2.400 €/habitante/año de lo que se recauda en este territorio.

Los catalanes informados dicen, con toda razón, que “España es un mal negocio”, dicho en términos mercantilistas, que son los que el gobierno de Madrid aplica implacablemente en cada Presupuesto del Estado o en cualquier actuación de teórico gobierno solidario. Teórica solidaridad porque si se trata de homogeneizar con las autonomías ricas no se hace lo mismo con el País Vasco, que tiene un régimen fiscal especial o con Madrid, que recibe una inversión faraónica para la menor de sus necesidades.

Se fomenta un clima y una opinión hostil en todo el Estado a las reivindicaciones de Catalunya y se deforman o trivializan sus quejas, que sentimientos nacionalistas aparte, se hacen desde la objetividad y el peso de los datos, que se ocultan o se silencian al resto de ciudadanos. Y que para más inri, cuenta con una derecha patriotera y “españolista” anclada en los posicionamientos más rancios y reaccionarios, promoviendo bochornosos recursos contra constituciones o estatutos aprobados por mayoría.

Me siento orgulloso de ser andaluz y andalucista, pero precisamente por ello, no puedo dejar de entender el enorme agravio que el centralismo madrileño lleva haciéndole durante siglos a Catalunya.

Anuncios

Acerca de lucasleonsimon

Nací en Córdoba en agosto de 1947 en el seno de una familia republicana, represaliada por el franquismo. A los catorce años comencé a trabajar en la empresa Cenemesa, más tarde Westinghouse y más tarde ABB. Me inicié en el sindicalismo y la política clandestina, al mismo tiempo. Fui concejal del Ayuntamiento de Córdoba entre 1983 y 1987, en el gobierno de Julio Anguita. Desde 1985 he ejercido el periodismo de opinión en medios como Diario 16, Nuevo Diario de Córdoba, La Tribuna, La Información, Diario de Andalucia y Agencia Efe.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Cataluña

  1. Juan J. Giner dijo:

    Son muchas cifras, Lucas, pero que los árboles te sigan dejando ver el bosque. Catalunya es la Comunidad que primero tuvo la autonomía, y como todos recordamos después se quiso que fuera en exclusiva, delas nacionalidades decía, criterio que reverdece en todas las polémicas recientes.
    Porque con las cifras, el abandono, la sanidad, las autovías,… supongo que algo tendrán que ver los Gobiernos de la Generalitat, de CiU y los más recientes del tripartito. Si se vota partidos de derechas -muy catalanistas, pero de derechas- que consiguen, con el agravio por delante, que te manden más dinero que a nadie, pero luego gestionas haciendo autopistas de peaje, reconstruyendo el Liceo, pagando salarios en sanidad o en policía por encima siempre de la media, dando obras y contratos a tus aliados, una política cultural de subvenciones, etc. etc. es normal que todo te cueste más que a nadie. Con eso acumula la Generalitat una de las mayores deudas entre las Comunidades. No pasa nada, para pagarla que venga papá Estado, y si se resiste le sacamos lo de las balanzas fiscales, la discriminación, etc.
    Los compañeros de mi empresa en Barcelona pagan los mismos impuestos que yo en Córdoba, o sea: todos. Los que no pagan, los que declaran lo mínimo y exigen subvenciones, son los mismos en Córdoba que en Tarragona; si me apuras, los chiringuitos de facturas falsas para defraudar IVA por parte de pequeñas y medianas empresas son más de la idiosincrasia catalana que de la andaluza. Es decir, que con los impuestos, la contradicción principal es la de clase, no la de territorio.
    Y lo que vale para Catalunya vale para Andalucía. Nuestros Gobiernos tienen competencias que suponen el 50% del gasto de todas las Administraciones ¿cómo les vamos a permitir esconderse en cualquier bandera? Ya sabemos lo que es señalar con el dedo a otros cuando el ciudadano te reclama, esquivar tu ineficacia en la interesada confusión de competencias.
    La autoridad conlleva responsabilidad. Por lo mismo, la cuestión no es caer en diferencias entre Comunidades, sino que cada palo aguante su vela.
    Esperando haber ayudado -en este caso a abrir debate- de un andaluz y andalucista.

  2. Rafael San Martín Ramón dijo:

    He visto el anterior comentario, y te corrigen tu apreciación, que has hecho con la mejor voluntad.
    Los que pagan son los sujetos pasivos, no los territorios.
    Los impuestos tienen una función redistributiva, de ahí que los que mas pagan digan que bajar los impuestos es buenísimo ( sobre todo para ellos).
    Las becas deberían darse de acuerdo con las notas, sin tener en cuenta otras variables.
    En el tiempo de Anguita como alcalde, hizo un arreglo de aceras y nos cobró el coste. En otros barrios hizo obras y no les cobró el coste. Nadie protestó por aquello ( Era una política redistributiva). En realidad si, se le dijo aquello de “Anguita no nos quites la Mezquita”.
    En cuanto al gasto deberías leer La Gaceta, no te asustes me refiero al BOE, que antes se llamaba así, y verás como se gasta el dinero: Se subvenciona tal ONG para impulsar la igualdad de la mujer en Somalia, y otras cosas parecidas, últimamente, aparece: “subvenciones dadas en el tercer trimestre por tal ministerio”, vas a verlas y te mandan a una web, para que te aburras.
    Si hay mas gastos que ingresos, ya sabrás lo que pasa a posteriori.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s