Pesadilla antes de Navidad


 

Navego entre la noche y el insomnio a bordo de los recuerdos de la infancia o el horror de los monstruos del pasado y del presente.

Una pesadilla de elecciones ronda mi mente desvelada. Un señor tibio, con cara de sexualidad ambigua, parece que puede ganarlas y que, en medio de gurteles sin fin, se acabarían el estado del bienestar, la memoria histórica y las bodas gays.

Otro siniestro señor, con un bigote entre el del Führer y Charlot, habla de economía y de guerra, mascando chicle en una isla atlántica. Ahora se trata de Irán. Dice, mientras le jalea desde su tumba un general bajito, que hay que apretarse el cinturón, trabajar mas, jubilarse después y casar a las hijas sin boato.

En las tinieblas, confundida con el agotado cerebro, veo figuras de sombras. Un señorito andaluz, sin bajarse del caballo, entra triunfante en el Hospital de las Cinco Llagas, mientras un coro de nobles y latifundistas le aclaman: ¡Presidente, presidente, en las arenas se siente!

Veo, a lo lejos, una ciudad del Sur. Entre malayas y sandokanes, un señor de larga melena blanca, porta la vara de alcalde. Jesús Gil y Berlusconi llevan un sillón hasta las Naves de Colecor donde se ha instalado el Ayuntamiento. Albañiles apresurados cambian la cara de todos las Triunfos de San Rafael y le añaden una lujosa melena.  ¡A primera en dos años, con dos cohones ¡

Hundido por el peso de la memoria, veo a una señora de sonrisa dentrífica, con una chaqueta de color azul. ¡No era antes roja!  Todo se puede cambiar y ahora recuerda sus beatas presidencias de la procesión del Santo Entierro. Su interior estaba hecho de plumas de cisne y, ahora habita, confortablemente, a la derecha del Dios Padre.

Desfilan falangistas azules, rufianes vestidos de concejales, matones de discoteca e italianos que compran equipos de fútbol, mientras los tratantes de votos pueblan el templo de los ladrones.

Sudo, palpito, jadeo y…me despierto. Esta noche es Nochebuena y mañana es Navidad. No encuentro ni a la bota ni a María por ningún lado. La almohada aún brilla.

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Acerca de lucasleonsimon

Nací en Córdoba en agosto de 1947 en el seno de una familia republicana, represaliada por el franquismo. A los catorce años comencé a trabajar en la empresa Cenemesa, más tarde Westinghouse y más tarde ABB. Me inicié en el sindicalismo y la política clandestina, al mismo tiempo. Fui concejal del Ayuntamiento de Córdoba entre 1983 y 1987, en el gobierno de Julio Anguita. Desde 1985 he ejercido el periodismo de opinión en medios como Diario 16, Nuevo Diario de Córdoba, La Tribuna, La Información, Diario de Andalucia y Agencia Efe.
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4 respuestas a Pesadilla antes de Navidad

  1. Los sueños son premonitorios.
    Tienen un elemento simbólico.
    En este caso, tal vez, el elemento simbólico puede ser a donde van a ir los que no se nombran, sitio que nombró con energía y rotundidad en una sola ocasión Fernando Fernán Gómez.

  2. El sueño no tiene nada que ver con lo premonitorio porque es pura ficción. El título se inspira en una novela/película de Tim Burton. El protagonista principal, el Capitán Calabaza, me recuerda mucho a un presidente autonómico famoso por sus “amiguitos del alma”.
    A mi, si ganan los que dicen las encuestas, los mandaré al mismo sitio que los mandó Labordeta. Y no tendré ninguna pesadilla por ello.

  3. Demócrata dijo:

    Desgraciadamente las pesadillas algunos las hacer relidad.

    Que tenga Buenas Fiestas.
    Abrazos.

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