El estado (corrupto) de la Nación


Hace unas horas he firmado una petición radicalmente ingenua. Es una petición a los principales partidos políticos de este país para que no incluyan como candidatos de las próximas convocatorias electorales a personas implicadas, procesadas o condenadas por casos de corrupción.

No nos harán ningún caso. Y una caterva de presuntos delincuentes, con los bolsillos bien llenos, volverán a ser candidatos, a ensuciar las candidaturas, las campañas electorales y la idea misma de democracia, con una presencia y una certeza: la de seguir robando.

La corrupción institucional ha desplazado al terrorismo y al paro como referente de nuestros problemas nacionales. Son miles los casos de políticos pillados in fraganti en operaciones especulativas, en prevaricaciones, en sobornos, en beneficios ilícitos obtenidos en función de su cargo. Hay una caída generalizada de la moral pública.

Las dos grandes formaciones políticas de nuestro país amparan y cobijan a presidentes de gobiernos autonómicos afectados por concesiones administrativas irregulares, sospechosos de financiaciones ilícitas de sus partidos, nepotismo y clientelismo político, a presidentes de diputaciones enriquecidos a ojos vista, a cargos intermedios implicados en tramas de concesión de contratos interesados a “cambio de”, miles de concejales denunciados por planificaciones irregulares, por beneficiar con recalificación de terrenos, espurios intereses de espurias empresas.

El olor de podredumbre nos traspasa. Y muy pocos dimiten. Y a casi todos los vuelven a incluir en candidaturas para cargos que tienen que administrar intereses públicos y que hacen que nuestra sociedad civil, enferme de gravedad, ante una indolencia pasiva que nos llevará a una organización cleptocrática de nuestras vidas.

Es realmente grave que estas cosas ocurran y que la demoscopia nos indique que esta situación le resulte indiferente al gran elector, que apoltronado en la inmediata comodidad le resulte igual votar al ladrón o a su prima hermana.

Esta insólita situación puede acabar con nuestra democracia con más eficiencia que los pistolones de Espartero o Tejero, sobretodo si tras el recuento de votos, alguien puede llegar a la conclusión de que: “a más corruptos, más votos”.  Y que no existe diferencia entre el escaño o el cargo y la cueva de Alí Babá.

Tenemos las horas contadas.

Acerca de lucasleonsimon

Naci en Córdoba en Agosto de 1947 en el seno de una familia republicana, represaliada por el franquismo. A los catorce años comence a trabajar en la empresa Cenemesa, mas tarde Westinghouse y mas tarde ABB. Me inicie en el sindicalismo y la política clandestina al mismo tiempo. Fui concejal del Ayuntamiento de Córdoba entre 1983 y 1987 en el gobierno de Julio Anguita. Desde 1985 he ejercido el periodismo de opinión en medios como Diario 16, Nuevo Diario de Córdoba, La Tribuna, La Información, Diario de Andalucia y Agencia Efe.
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11 respuestas a El estado (corrupto) de la Nación

  1. Fotón dijo:

    Lucas, también yo he firmado con la misma convicción que tú, si bien, confío en que la actitud de la ciudadanía empiece a cambiar cuando se llegue a la convicción general, a raiz del ejemplo árabe, de que hasta pegarle una patada en el trasero a los corruptos es posible si hay voluntad de ello, y aunque los auténticos generadores de corrupción como son los partidos mayoritarios y los jueces conniventes hagan todo lo posible por evitarlo, y también a pesar de que los medios de comunicación oculten sibilinamente los pequeños conatos de rebelión ciudadana que ya se han producido en algunos lugares de nuestro país.

    Si no lo hacemos pronto, estoy contigo en que nuestra débil, imperfecta y manipulada democracia -es lo que de momento hemos podido darnos- corre muy serio riesgo, pues el mayor peligro es el conformismo cómplice que se han ‘enquistado’ en gran parte de nuestros conciudadanos, tal vez porque hasta ahora no ha habido lugar a la esperanza.

  2. Lourdes dijo:

    ¿y que opciones tenemos? por lo menos alguien está recogiendo firmas de la ciudadanía.
    El articulo está bien, es certero pero no da otra opción a la recogida de firmas. Está claro que no vamos a obtener nada pero al menos los partidos sabran que hay muchisima gente optando por una idea.

  3. Beatriz Ruiz dijo:

    Yo también firmé… y espero que al menos sea un paso adelante, que dadas las circunstancias ya es algo…

    Es un blog estupendo y me gustaría poder llevarme algún artículo a mi página, es posible???…

    Un saludo…

  4. lluis bosch dijo:

    Estoy contigo Lucas, pero esto nos pasa por creernos a los politicos cuando nos dicen
    que ellos son los buenos y los otros los malos. El voto al partido en este pais se ha degenerado, ya no es valido la corrupcion esta dentro y ellos lo encubren.

  5. JUAN MANUEL CASALDERREY PALACIO dijo:

    Yo tambien firmé, tambien se que es una petición ingenua,pero por algún sitio hay que empezar. Yo soy partidario de echar a los corruptos a hostia limpia, pero hay un problema !!son muchos más que nosotros ¡¡

  6. Fotón dijo:

    Beatriz, si editas un blog, creo que sería del interés de todos el que incluyeses un vínculo hacia el mismo.

    Yo voy a empezar a desarrollar pronto mi proyecto al respecto. Mi intención es la de crear un blog de denuncia, dando también cabida directa o vinculante a todo aquel que con sano espíritu crítico decida exponer aquellas disfunciones sociales que observe. Ya estoy en el primer tema, un asunto que requiere de una muy amplia documentación previa.

    Saludos a todos desde Mallorca.

  7. Beatriz Ruiz dijo:

    Fotón… Lucas León Simón ya pudo leer el vínculo pues lo adjunté en mi comentario, claro…

    Y lo dejo por aquí: http://www.solidaridadypaz.com

    Se hace lo que se puede para defender la justicia, la paz y sobre todo, la solidaridad…Y es mucho en estos tiempos, o poco, depende…

    Saludos solidarios pues.,

  8. Pingback: ASSHDP » Blog Archive » El estado (corrupto) de la Nación.

  9. NICOLÁS PUERTO BARRIOS dijo:

    Amigo Lucas de acuerdo con tu diagnóstico. Pero lo peor de todo es la resignación con lo acepta la población, de tal manera que se piensa que la única forma de sobrevivir es acercándose a un partido o sindicato, de los que se salvan pocos, para conseguir adjudicaciones de obras y servicios o un puesto de trabajo. Los jóvenes que son honrados y se han preparado para tener una formación, salvo los que puedan sacar una oposición de las pocas que no están amañadas, o se integran en el sistema o se deprimen y se automarginan o se vuelven violentos y pueden adscribirse a grupos fascistas.

  10. Es muy difícil que comprendas o comprendamos que la filosofía rousoniana es elaborada por un impostor. Es bonita, pero el comportamiento personal y por lo tanto moral de Juan Jacobo fue corrupto.
    Eso es lo que hay.
    El escenario fue votado por una mayoría aplastante. El escenario es el régimen político actual. Se estima que es corrupto.
    Quiere corregirlo.
    Actúe.
    Una de las formas es el voto.
    Vote de la forma que haga mas daño a los corruptos.
    Así lo haré yo, pero mi forma de pensar es diametralmente opuesta a la de J.J Rouseau, porque el famoso Emilio, si es de lo que sea de la Junta, ya se lo que está haciendo o hará.
    Si es del Ayuntamiento también.

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