El Imserso o el estuchado de la felicidad


La ilusa construcción del “estado de bienestar”, iniciada en la Republica de Weimar, no ha parado de sufrir vaivenes. Los gestores socialdemócratas o neoliberales de cada momento han querido vendernos el burro muerto de que nos olvidemos del “gran banquete” que las oligarquías financieras se daban  a nuestra costa, vendiéndonos la ilusión óptica de un estado que apoyaba a los parados, buscaba la conciliación familiar, las vacaciones post-parto y mandaba de vacaciones baratas a los jubilados.

Han bastado dos estornudos del Banco Mundial y la explosión de un par de burbujas de aprovechados de los parkets para que se vayan al garete todas las supuestas ventajas, sociales, naturalmente, que jóvenes, mujeres, pensionistas y demás, pudieran haber arrancado de la oligarquía financiero-capitalista que atolondra el planeta y sus alrededores.

En nuestro país, una trompetería del voto fácil mandaba cada otoño-invierno a nuestros abueletes a los desocupados hoteles que originaba el vacío del estío. Se les programaban un baile carroza cada noche, dos hojas de lechuga, un huevo duro y se les trataba como a tarados mentales,-con música de Julio Iglesias al fondo- y se les hacía creer que se les recompensaba de la tiránica explotación que el sistema y sus depredadores mas próximos les habían hecho en medio siglo de vida laboral.

Ahora, ha llegado “el tío Paco” con la rebaja y donde había 600.000 plazas por temporada los aprendices de socialista han dejado 200.000, y a otros cientos de miles de abueletes ejerciendo de canguros gratuitos y vocacionales y sin el pasodoble hortera de después de cada cena.  Y que se ría doña Ángela (Merkel) del estado de bienestar y otros motines sociales.

Nuestros políticos y sus actuaciones tienen menos credibilidad que una cabra en sus genitales, mercantilizan sus frustraciones y compadrean con el supuesto bienestar de su santa madre. Y donde dice “derechos sociales” ellos ponen “mercado”, donde pone “felicidad” ellos escriben “recorte”

Toda su teórica inteligencia se nutre de coyunturalidad. De historias sin final. No les ha bastado con engañar a los testigos vivos de final de varias generaciones con estancias frías en playas desiertas, con veranos en febrero ilustrados por la melaza fascitoide del: ¡Bandolero, bandolera!, sino que cuando la envergadura acomodaticia del cansado pensionista se estaba acostumbrando, vienen con la gran tijera del gran recorte, preámbulo cercano de la liquidación final.

El absoluto, en estas lides ideológicas-mercantiles, es el colmo del simulacro. Te subcotizan la inteligencia, te hace creer que la felicidad es una semana barata en un hotel destartalado de una playa vacía, y apenas cambia el viento, te venden la paz, pero en tu casa.

¡Y el Julio Iglesias de las narices que no para de cantar!

Anuncios

Acerca de lucasleonsimon

Nací en Córdoba en agosto de 1947 en el seno de una familia republicana, represaliada por el franquismo. A los catorce años comencé a trabajar en la empresa Cenemesa, más tarde Westinghouse y más tarde ABB. Me inicié en el sindicalismo y la política clandestina, al mismo tiempo. Fui concejal del Ayuntamiento de Córdoba entre 1983 y 1987, en el gobierno de Julio Anguita. Desde 1985 he ejercido el periodismo de opinión en medios como Diario 16, Nuevo Diario de Córdoba, La Tribuna, La Información, Diario de Andalucia y Agencia Efe.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a El Imserso o el estuchado de la felicidad

  1. Carmen dijo:

    ¿Es hora ya que ejerzamos un voto castigador a los dos partidos mayoritarios o por el contrario vamos a seguir siendo borreguitos? Me pregunto.

  2. Manolo dijo:

    Llevas razón amigo Lucas, has expresado con claridad la realidad que acontece en torno a los jubilados. Entre el Inserso, Los Toros, Los Cocineros y La Copla, están intentando “distraer” la atención de las cosas importantes que están pasando. Pero la estrella en los Hogares de los Jubilados, lo constituye EL DESAYUNO MOLINERO. que colma todas las aspiraciones de muchos de nuestros jubilados.

    Saludos.

  3. enrique dijo:

    Es verdad. Todo está siendo tratado del mismo modo que los americanos fueron estafados con el argumento de la seguridad tras el 11-S, legitimando de este modo la pérdidas de derechos.
    Aquí, lo que tanto os costó a tantos conquistar nos lo estan arrebatando en 4 días y parece que sómos complacientes con el argumento que esto es suceptible de ir a peor.
    Si esto es la izquierda, que “venga Dios y lo vea”.
    Es momento para que la ciudadanía tomemos partido y empecemos a actuar. Cada cual en su ámbito, donde quiera, donde le guste…. pero que actúe.

  4. Me ha gustado mucho el comentario.
    Lo de las dos hojas de lechuga y el huevo duro, me ha recordado el eslogan marxista: ” Y dos huevos duros”.
    Me ha parecido que eres partidario de los planes de pensiones privados, y otras cosas parecidas, pero me parece que estoy confundido.
    Saludos.

  5. Beatriz Ruiz dijo:

    Me parece una muy buena reflexión que por supuesto nos invita a pensar… Y desde luego estoy de acuerdo con Carmen, no deberíamos seguirles más el juego a los dos partidos mayoritarios, que por cierto algunas veces se parecen demasiado y otras los peperos piden medidas sociales y los socialistas las niegan… Yo quiero listas abiertas, me gustaría que no pudieran darse los pactos ya que es una incongruencia votar a un partido y que luego pueda gobernar pactando con el partido contrario. La izquierda, la izquierda de verdad, es tan necesaria para poder desarrollar una sociedad justa que cuando tuvimos que contemplar en las elecciones pasadas como se diluía con el voto útil, a mi por lo menos se me pusieron los pelos de punta.

  6. Demócrata dijo:

    Amigo Lucas, lo malo del asunto está que sentadito en tu casa también te vende el burro diario de “Salvame” y otras imbecilidades semejantes. ¡Pobres jubilados!, con tanto fraude algunos se plantean visitar los cementerios que allí no ni trampa y cartón.

  7. Eroma dijo:

    Entre la gente de mi edad he visto algo parecido, lo único que les ha hecho “despertar” de todo lo que nos están intentando colar ha sido la famosa Ley Sinde. Me indigna ver como mi generación no se ha movido por otros asuntos mas importantes y si porque ya no van a poder ver las series y películas en internet, aunque por otro lado me quedo tranquilo porque al menos ha servido para que muchos vean que no solo es la Ley Sinde, sino que hay otros asuntos más importantes por los que no se han manifestado y ahora saben que tienen que hacerlo.
    Por cierto, esta semana viene a la Universidad de Sevilla su compañero Julio Anguita. Espero poder asistir a la conferencia ya que me quede con ganas de escucharle en las Jornadas Republicanas de 2008.

    Un saludo.

  8. Iliona dijo:

    Hombre, Lucas! Muy bueno y real tu artículo, però eso de “menos credibilidad que una cabra en sus genitales”… Te has pasado! ¿Qué daño te han hecho las cabras? Tendràs que cambiar esta frase porque, a mi modesto entender, los genitales de las cabras están de coña!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s