Como plaga de langosta


“Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.”
Abraham Lincoln.

Nadie, en su sano juicio, podría creerse hace un año la realidad que tenemos en el momento actual en nuestro país.
Nadie podría creerse que se hiciera una reforma laboral despiadada, que arrasa con los derechos de millones de trabajadores en favor absoluto de los empresarios por el sólo hecho de serlos.

Nadie podría creerse que prácticamente se acabara con la sanidad y la educación pública, recortándole 7.000 millones de euros a una y 3.000 a la otra.

Nadie podría creerse que se introdujera el “repago” de los medicamentos incluyendo en ello a millones de pensionistas que tienen unos ingresos de 641 euros mensuales.

Nadie podría creerse que se hiciera una amnistía fiscal en favor de defraudadores reconocidos y profesionales de la evasión, invitándoles a pagar la tercera parte de lo que a cualquier contribuyente.

Nadie podría creer que se esté instando a la desaparición del derecho de huelga o la severa criminalización de las protestas, incluyendo la resistencia pasiva, después de hacer desaparecer la negociación colectiva.

Parece un mal sueño, pero todas estas cosas y más (retroceso en derechos civiles, regresión de leyes aprobadas, marginación de la cultura, aumento de impuestos, incrementos abusivos de las tarifas eléctricas, del gas, la gasolina y butano, de cualquier producto o servicio…) han ocurrido. Y todas han tenido el mismo proceso previo. Negación, verificación y mentira.

Las hemerotecas, las videotecas, las redes sociales, están llenas de declaraciones jurando en arameo de que esto o aquello no se iba a hacer. Y se ha hecho.

Estamos ante la mayor concentración de defraudadores, mentirosos y reaccionarios que se hayan podido reunir nunca. No es que hayan mentido una vez, es que todo lo que dicen es mentira. Acto, materia, sustancia: solo saben mentir.

Parece que el mundo se acaba y todos somos asquerosamente culpables. O nos ponemos de pie o terminan de machacarnos. Menos mal que detrás de su mentiras solo están las ratas. O las langostas.

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Acerca de lucasleonsimon

Nací en Córdoba en agosto de 1947 en el seno de una familia republicana, represaliada por el franquismo. A los catorce años comencé a trabajar en la empresa Cenemesa, más tarde Westinghouse y más tarde ABB. Me inicié en el sindicalismo y la política clandestina, al mismo tiempo. Fui concejal del Ayuntamiento de Córdoba entre 1983 y 1987, en el gobierno de Julio Anguita. Desde 1985 he ejercido el periodismo de opinión en medios como Diario 16, Nuevo Diario de Córdoba, La Tribuna, La Información, Diario de Andalucia y Agencia Efe.
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6 respuestas a Como plaga de langosta

  1. Maria dijo:

    Querido Lucas, ten en cuenta que nos estan gobernando nazis, quiza algun dia les pidan responsabilidades por todo el daño que estan causando a todo un pueblo.

  2. Demonios Lucas, ¿donde ha ido a parar el comentario que he ‘colgado’ un minuto después de leer tu artículo?.

    Te decía que has hecho el mejor -y más genial- ejercicio de síntesis que he leído en mucho, mucho tiempo.

    No he querido perder tiempo en pedir tu conformidad y contando con ella me he tomado la libertad de subirlo a a todos los medios a mi alcance, incluído Facebook, con la recomendación explícita de que todo el mundo ‘lo haga correr’. Un artículo así debe convertirse en un ‘trending topic’.

    Y como se dice ahora: ‘eres un crac Lucas’.

    Muchas gracias y un abrazo…

  3. Camilo Rosell dijo:

    Mi abuelo, un socialista, marxista-leninista, trabajador de cuenca minera, vaticinaba, que las revoluciones y los cambios sociales solamente se conseguirían cuando la vanguardia fuera de conducta decente; los politicos de verbo facil, panza gorda y enorme faltriquera solo traerían desgracias a la clase obrera. Mi abuelo murió en el año 48, en silencio, indignado, y con mucha tristeza en el alma.
    No hay mayor tristeza que la desesperanza.

    • raromerol dijo:

      ¿Es que no era decente Julio Anguita? El problema es el retraso mental de aquellos que, creyéndose más listos que nadie, votan por los políticos, aunque no tengan el verbo fácil ni la panza gorda, pero sí una enorme y corrupta faltriquera, en la que esconden la navaja recortera y destripadora, y buscan justificaciones por ello. La culpa la tienen los demás, que nos engañan, no nosotros mismos por dejarnos engañar. Seguimos pensando que vendrá el supremo salvador apiadado por nosotros. Y luego pasa lo que pasa.

  4. raromerol dijo:

    Estoy de acuerdo con tus planteamientos ¿Cómo no? Nadie podría imaginarse que iban a llegar a estos extremos, a semejante brutalidad. Pero sí que iban a ser brutales. Tan brutales como poder absolutista, totalitario, acumularan. El despotismo siempre ha sido brutal, tiránico. Pero hay quienes creen en el carácter angélico de nuestros enemigos de clase. Dieron reiteradas muestras de lo que pretendían hacer, de qué tipo de reforma laboral pretendían, de a quienes apoyaban. Pero los que sólo ven con las anteojeras del bipartidismo no conciben otra alternativa posible: o uno u otro. Lo que significa pasar de la sartén al fuego. De Guatemala a Guatepeor. Los que hace tres meses y medios decían que esto es lo que había, que ahora les tocaba a ellos, que los que no habían protestado contra el PSOE (falsamente; y algunos de los que lo mantenían no participaron en la huelga general del 29/9/10) no tenían derecho a quejarse, confundiendo las llamadas a la realidad, al análisis objetivo de la situación, a repartir las culpas adecuadamente (Alemania, dictadura del empresariado, a la confluencia de votos parlamentarios, en contra de los trabajadores, etc.) a no poner todas las esperanzas en dioses, reyes ni tribunos, en “los otros”, con un simplista posicionamiento integrado en el bipartidismo. Después pasaron a plantear “los de antes” lo había dejado todo tan mal que no había alternativa posible. Más tarde que se había llegado a tal situación que, “fuese quien fuese”, no había otra opción posible sino “hacer lo que había que hacer”, al precio que fuera. Aunque sin llegar a caer en la cuenta que, casualmente, el precio siempre lo pagamos los mismos. Hoy ya admiten que lo que se está haciendo es de locura, demencial, insufrible. Creo que es momento de que reflexionemos hasta qué punto somos culpables, en la medida en que se hayan cargado las tintas en culpar en exclusiva a determinadas personas o siglas.

    El visceralismo, simplificación de los análisis, la falta de criterio, de objetividad, lleva a tales situaciones. Por parte de los mismos que hoy suspiran por un acuerdo entre Izquierda Unida y el PSOE, tras años de hacer campaña contra éste, pero absteniéndose de votar y menospreciando a aquella ¡Con lo fácil que hubiese sido instalarse en la realidad y obrar en consecuencia! Hoy hasta el Fondo Monetario Internacional ¿es o no para comer cerillas? critica la reforma laboral (como anular el derecho a la negociación colectiva, como hicieron en Argentina en el 2.001, poniendo al pueblo en pie de guerra, que cortó carreteras durante meses) de los esbirros del imperio germánico y la dictadura del empresariado; los sumisos a los dominantes, pero brutales con sus compatriotas de clases inferiores; los que defienden a REPSOL, haciendo el ridículo internacionalmente, sin conseguir el apoyo de nadie, llamando a una guerra económica contra Argentina, con más desastrosas consecuencias, los mismos que nos llaman antipatriotas por defender nuestros derechos, salarios y patrimonio; porque las empresas sí son España, sí tienen derechos que hay que defender, la mayoría de los españoles, la despreciable clase obrera, ni somos España ni tenemos derechos. Pues sí, el F.M.I. ya ha evaluado que se han pasado, tarde, como siempre (¿Cómo se arregla ahora? ¿Cómo van a conseguir que den su brazo a torcer, que den marcha atrás?) que dicha reforma laboral va a producir, no recuperación económica, sino una caíde del -1’8% del Producto Interior Bruto, más que en ningún momento del mandato de Rodríguez Zapatero, durante este año, y estancamiento completo durante el año próximo. Los que nos amenazan con que vamos a ser intervenidos, quirúrgicamente, si no nos doblegamos, servilmente, a los (erróneos) intereses del “Recih” alemán. Haciendo justamente -o injustamente, según se mire- lo mismo que amenazan con hacernos, interviniéndonos.

    ¿No es eso exactamente lo mismo que estar ya “intervenidos”? ¿No sería más lógico llamar a la “independencia de la Patria” frente a los secuaces que nos mangonean por mandato, y encima tienen la desfachatez fachosa de llamarnos antipatriotas? Para que nos hagamos una idea de hasta qué punto son retrasados mentales, de lo injustificado de haberles dado nuestro voto, ni siquiera como oposición minoritaria, resulta que el Ayuntamiento de Sevilla se plantea rechazar “el plan” de saneamiento y refinanciación municipal de (Amón)Ra-joe, porque resulta que es más oneroso que mantener las cosas como están ¡El plan! ¡Menudo plan tenemos! La plaga de langosta no venida del cielo, sino traída por nosotros, por votar a los que defienden a nuestros enemigos de clase en contra nuestra. Disfrazados bajo unas siglas o bajo otras. O dejar de votar, cuyo resultado es exactamente el mismo. Posiblemente en el cambio de parecer del FMI, después de haber defenestrado al anterior director y futurible candidato del Partido “Socialista” francés a la presidencia de Francia, mediante unas acusaciones de violación sexual que posteriormente se demostraron increíbles, haya influido la recuperación económica de Islandia, tras negarse a pagar la Deuda pública contraída por la derecha y la privada acumulada por la Banca, encarcelar a los responsables de ambas, y nacionalizar los Bancos, pero que ahora, con ayuda de dicho FMI, están pagando tales deudas. O también que el Partido Comunista griego alcanza el 17% de los votantes. O el candidato a la presidencia de Francia por el Partido Comunista, sea el tercer candidato en esperanza de voto, que ya se cifra en el 15%. Conforme vayamos perdiendo el miedo, acertando en nuestros análisis, podremos forzar un cambio de situación. Acobardar a los esbirros.

  5. Carmen dijo:

    Tal cual está pasando y sí, parece mentira pero todavía hay muchos que dicen que todo esto es por culpa de Zapatero, es denigrante y mira que éste sr. nunca me gustó pero defienden lo que es indefendible con tal razonamiento. Lo subo a mi muro a ver si se enteran algunos-as.
    MAGISTRAL LUCAS TU COMENTARIO.

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