Mi padre


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(De mi libro sin publicar. “Memoria de veranos, pájaros y estrellas”)

 

Delgado, menudo, seco. Serio, severo, austero. Ajeno a cualquier lujo. Frugal.  Dispuesto.

 

Trabajar todos los días y a todas las horas. Dormitar sobre la mesa. Leer el periódico todo el día de cualquier día libre. Esperar, en vano, que cayera el odioso régimen. Confiado en los maquis, en los aliados, en la reacción del pueblo. En vano.

 

Republicano, albañil, carpintero, funcionario de carrera por oposición, depurado por “desafecto al régimen”.

 

Lucho en el frente de Madrid. Espíritu del Sur –odiaba el frío- estuvo tres meses en el frente del Ebro con mínimas de -20 º C.

 

Blasfemo empedernido, odiaba medularmente a Franco, a los curas y la Iglesia. Admirador de los profesionales de “su” oficio y de las herramientas, atribuía el progreso a estas.

 

Arrojado desde su infancia al trabajo en el campo, admiraba las máquinas, las cosechadoras, los molinos eléctricos, los tractores…

 

Sólo le interesaban las “noticias”, el periódico y la radio. Oía a escondidas “la Pirenaica” y admiraba a Azaña, Negrín y Largo Caballero. A Modesto, Dolores y Durruti. Solís le sacaba de quicio y una docena de blasfemias.

 

Nunca supo lo que era un hotel. O un restaurante. Y para él sólo existían las fondas.

 

Su felicidad era rajar una sandía en verano o abrir un melón y juzgarlo sumariamente. Si no superaba la prueba era condenado a ser picado, como un vil pepino,  en el gazpacho.

 

El primer gobierno socialista de la democracia le reconoció su condición perdida de funcionario y al viejo bolchevique le blandenguearon las ideas. Se hizo valedor y votante de aquellos del capullo y la rosa. Nunca se lo perdonaré.

Delgado, menudo, seco. Mi padre.

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Acerca de lucasleonsimon

Nací en Córdoba en agosto de 1947 en el seno de una familia republicana, represaliada por el franquismo. A los catorce años comencé a trabajar en la empresa Cenemesa, más tarde Westinghouse y más tarde ABB. Me inicié en el sindicalismo y la política clandestina, al mismo tiempo. Fui concejal del Ayuntamiento de Córdoba entre 1983 y 1987, en el gobierno de Julio Anguita. Desde 1985 he ejercido el periodismo de opinión en medios como Diario 16, Nuevo Diario de Córdoba, La Tribuna, La Información, Diario de Andalucia y Agencia Efe.
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7 respuestas a Mi padre

  1. maría zurita mayo dijo:

    Que bonito lo que cuentas de tu padre!!.Todos hemos pasado por ese calvario,hemos trabajado en lo que no nos gustaba y hemos tenido inquietudes que nunca se han podido cunplir…No sabes como comprendo a tu padre,nos han quitado nuestra juventud y las ilusiones…Yo no hubiese sido nunca modista,no me gusta en demasía la costura,la he tenido que sufrir más de treinta años y lo he hecho con dignidad,no he sido ninguna chapucera….Mi verdadera vocación ha sido las letras,por eso admiro tanto tus escritos….Como tu padre yo odiaba a Franco los curas , la Iglesia, al fascismo,y al machismo..Espero que termines tu libro y tenga el placer de leerlo.Es una promesa que nos hicístete..Como siempre mi más sincera admiración Lucas.

  2. Racomu dijo:

    No dudo qué el relato de tu biografía pueda ser interesante, pero el: “Nunca se lo perdonaré.” por hacerse valedor de aquellos capullos del PSOE, me parece un tanto excesivo. Desde cuando un hombre, con los antecedentes que nos cuentas de tu padre, no tiene derecho siendo ya mayor a acariciar las mieles al final, si no del triunfo, sí de la restitución y su reconocimiento.

    Es verdad, que ciudadanos había que hasta los últimos días del Dictador no sabían donde estaban o se escondían aquellos que con múltiples volantinas un buen día se decidieron a salir del armario con esas afamadas y derrotadas siglas… ( )…época que marcaba lo que parecía la salida de la oscuridad del odiado Régimen para unos, mientras que para otros ese sentimiento estaba ya tan atenuado, que acogieron ilusionadamente a ese primer gobierno socialista de la “llamada” democracia y/o transición y ese deseo para muchas personas fue superior. Tu padre, amigo Lucas, era de estos últimos y también tenía ese derecho, que para ti resultaba un pecado.

    Es fama que en España nunca se han hecho buenas biografías por lo comprometedor e indiscreto que puede resultar ésta cuando es verdadera, aunque su finalidad pueda ser destacar lo que entendemos por especial y único en nuestra vida y con la sociedad.

    Cuando publiques leeré con atención tus memorias; mientras tanto, me quedo con una biografía que leí hace tiempo y quiero destacar por lo entretenida y el buen poso que me dejó: Las cosas como fueron de Francisco Morales Nieva.

    Lucas si escribir siempre ha sido una tarea responsable, las memorias creo que deben suponer un plus de ésta, espero que los dioses te asistan y puedas salir bien parado en tan difícil trance para que no caigas en la afamada Cárcel de Papel (en la que yo te meto por ese trato a tu padre).

    Un fuerte abrazo

    • Muchas gracias Racomu. Que más quisiera yo que escribir mis memorias. Por ellas pasarían los años de la transición política y mis relaciones con algunos políticos antes-y-luego-famosos. Lo que estoy intentando terminar es una recuperación de la memoria de la segunda postguerra, un tiempo de desgracia.
      Mi padre admiraba a todo lo que procedía de la República y del bando rojo durante la Guerra Civil. Estaba en una línea claramente proPCE (obviando a Carrillo), por eso me extrañó su voto a Felipe -más que al PSOE- que ya daba muestras claras de lo que resultó evidente después su “socialdemocracia”, oportunismo y derechismo. De ahí el recurso casi literario de “no se lo perdonaré”.

      Un fuerte abrazo.

      • Racomu dijo:

        Gracias por la aclaración, amigo Lucas, me quitas un peso de encima por haberte enviado directamente a la Cárcel de Papel, de esta manera lo dejaremos sólo cómo una falta leve y con ello podrás salir libre antes que el Sr. Bárcenas de Soto del Real. ¡Ah, y perdona por haberte enviado a ese penal de las letras, no siendo más juez que de uno mismo! Saludos.

  3. Eduardo Cerezo dijo:

    El hombre que combate por ideales es algo más que un combatiente.

    Salud

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