El carnet de pobre


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pobres

A un ministro de un extraño país se le ha ocurrido la idea de crear una especie de certificado o “carnet de pobre”. El ministro, que multiplicó por cinco el valor real del alquiler de un local de su alcaldía, cuando era regidor de un templo de la corrupción y el amiguismo, no duerme todavía a la sombra.

El post liberalismo, sabedor de que va ganando la lucha de clases, quiere institucionalizar todo: los pobres con carnet, como los defraudadores, los que especulan con el hambre y la vivienda, los que duermen en bancos de la calle, los que duermen sus crecidas fortunas en bancos de Suiza…

Todos debidamente documentados. En el horizonte habrá una inmensa mayoría de desharrapados y una minoría de “demócratas” de la exclusividad y amantes del codillo de cerdo.

Disculpe el señor, dice Serrat:

“ No piden limosnas, no… /Ni venden alfombras de lana/tampoco elefantes de ébano. /Son pobres que no tienen nada de nada.

La miseria golpea la blindadas murallas de Occidente y la Guardia Civil no reparte caramelos, mientras los políticos de oficio juegan a Candy Crush o la perejila y hacen del paro, el hambre o el desahucio forzoso un estribillo malva para repetir en sus cansinos mítines de campaña –a los que sólo acuden y escuchan ellos- .

“¿Quiere que les diga que el señor salió…?
¿Que vuelvan mañana, en horas de visita…?
¿O mejor les digo como el señor dice:
«Santa Rita, Rita, Rita,
lo que se da, no se quita…»?

El terrorífico espectáculo de un ex portavoz parlamentario de un partido –o partía- que gobierna y que paga, a tocateja, medio millón de euros, de un “despiste” anterior, que se inventa una acreditación para su pobreza mental y la física de la mendicidad que crea.

“Hoy, no le toca comer a usted, que ya comió ayer, según dicen en su carnet.”

Y así. Santa Rita, santa Rita.

Acerca de lucasleonsimon

Naci en Córdoba en Agosto de 1947 en el seno de una familia republicana, represaliada por el franquismo. A los catorce años comence a trabajar en la empresa Cenemesa, mas tarde Westinghouse y mas tarde ABB. Me inicie en el sindicalismo y la política clandestina al mismo tiempo. Fui concejal del Ayuntamiento de Córdoba entre 1983 y 1987 en el gobierno de Julio Anguita. Desde 1985 he ejercido el periodismo de opinión en medios como Diario 16, Nuevo Diario de Córdoba, La Tribuna, La Información, Diario de Andalucia y Agencia Efe.
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2 respuestas a El carnet de pobre

  1. maría dijo:

    Lo que yo digo siempre,estos mafiosos indeseables,se creen que España es de ellos y que los demás no existimos,que estamos solo para mantenerles y pagarles sus abultados y no merecidos sueldos y encima nos desprecian…!!Hipócritas,malnacidos!!.
    Como siempre un placer Lucas.

  2. ificrates dijo:

    esto está inventado desde el siglo XVII, te daban una cédula de mendigo y tenías derecho a pernocta y un tazón de sopa, la famosa sopa boba.

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